





| El jardín descansa; nosotros, no |
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Durante el invierno las plantas se entregan a un descanso reparador que, durante la primavera, les permite renovarse y lucir todo su esplendor. Sin embargo, los canteros pueden remozarse con especies invernales; también, aprovechando el estado de reposo, se puede modificar la estructura del jardín si ésta no nos satisface o si queremos renovarla cambiando de lugar ciertas plantas ya establecidas. Además, como bajo la superficie, las raíces continúan trabajando, hay tareas que no pueden postergarse: las podas, la extracción de yuyos y malezas, la protección de las heladas, las fumigaciones preventivas y las fertilizaciones (a fines del invierno). Los mismos criterios se aplicarán a los ejemplares que crecen en macetas (en exteriores e interiores). Todas estas actividades requieren asesoramiento si se quiere obtener resultados ampliamente satisfactorios. Conviene recordar que, como dijo el poeta, “...lo que el árbol tiene de florido / vive de lo que tiene sepultado”(F.L. Bernardez). Te Quiero Verde |